¿Qué cámara comprar? Esta es la gran pregunta que alguna vez nos hemos hecho. La oferta que tenemos en el mercado es muy amplia:
Son cámaras de objetivos intercambiables, con visor óptico, que mediante un espejo permite ver la escena como la ve la cámara. Como inconveniente, podría decir que el tamaño y el peso son dos grandes handicaps a la hora de elegir un modelo réflex. Todo dependerá del uso que quieras darle.
También llamadas mirrorless o sin espejo. Son similares a las réflex, mantienen el sistema de objetivos intercambiables, pero tienen visor electrónico en lugar de visor óptico debido a que se les ha suprimido el espejo. Como no utilizan el mecanismo del visor óptico + espejo, son más pequeñas y pesan menos, un detalle a tener en cuenta si has de trabajar mucho en exteriores o si eliges este tipo de cámara para llevar de viaje. La calidad de imagen es igual o mejor que las DSLR.
Son con objetivo fijo, que no se puede cambiar, de esta manera se consigue una cámara de tamaño muy reducido, ideal para llevar en el bolsillo. Hoy día, existen modelos de muy alta calidad, que nada tienen que envidiar a un modelo de cámara DSLR o las EVIL.
Al igual que las anteriores, no permiten cambiar su objetivo y son también de tamaño reducido. Como ventaja, suelen tener un rango de zoom más amplio, lo cual es ventajoso si te gusta fotografiar paisajes y naturaleza.
Son cámaras tipo GoPro ®️, muy adecuadas para gravar vídeo, pero no tanto si lo que quieres es hacer fotografía. Su principal ventaja, es el tamaño super reducido, muy práctico para usarla como segunda cámara de apoyo y si practicas deportes de acción.
De los cinco tipos explicados arriba, las réflex digitales, EVIL y compactas avanzadas de los últimos 5-6 años ofrecen una calidad de imagen extraordinaria. Si nos vamos a versiones de años atrás, no es que la calidad sea mala, podemos obtener muy buenos resultados con ellas, pero todos sabemos a la velocidad de vértigo con la que evoluciona la tecnología. Es por ello que yo intentaría elegir una cámara relativamente reciente para tener más margen para el futuro. Así que toca ahorrar para estar preparados cuando salga el último modelo.
Cada cámara tiene sus limitaciones, sus pros y sus contras. Lo importante es encontrar una cámara que se adapte a nuestras necesidades según el uso que le vayamos a dar. Si la voy a utilizar de forma profesional, está claro que apostaré por una DSLR o una EVIL, porque tienen muchas más prestaciones que el resto. Si lo que busco es un uso doméstico, con un modelo compacto o bridge sería suficiente, siempre que no quiera invertir un gran capital en ella. El problema vendrá cuando te aficiones a darle al botón. Ahí es cuando se abrirá un mundo de dudas en tu cabeza porque la cámara que tienes se te ha quedado corta.
Volvemos al mismo punto anterior. En el caso de un uso profesional, tener diferentes ópticas es muy necesario. Planos cortos, planos largos, bokeh, retratos...cada situación va a necesitar una óptica diferente. Dentro de las diferentes ópticas, existen calidades, y en ello irá el precio. Ahí es donde vamos a tener que invertir un poco más de capital para completar nuestro equipo. En el caso de las cámaras bridge y las compactas, al no llevar objetivos intercambiables, no tendrás que hacer ninguna inversión añadida. Eso sí, ten en cuenta que estarás limitado a un tipo de fotografía más convencional, por así decirlo.
Como fotógrafo aficionado lo más importante es sentirse bien con la cámara que elijas. Dominar al máximo las prestaciones que te ofrece aumentará tus ganas por usarla, por querer llevarla a todas partes. La fotografía hay que disfrutarla, y no podrás hacerlo si no os "entendeis" bien. Empieza por elegir un modelo compacto, sin muchas complicaciones, y a medida que te vaya entrando el gusanillo por la fotografía, ve subiendo de rango.
El precio de la cámara depende de muchos factores, pero sintiéndolo mucho, el que salga una buena foto va a depender de tí. Es mucho más importante la técnica y el conocimiento del que maneja la cámara que la propia cámara en sí. Lógicamente un fotógrafo profesional necesita mejor equipo para garantizar que va a poder hacer su trabajo en mejores condiciones, ya que a veces una buena captura depende de una buena capacidad de reacción. De ahí que las cámaras de gama profesional sean más caras: son más robustas, tienen más prestaciones y más controles para facilitar el trabajo. Y, sobretodo, tienes un abanico más amplio a la hora de elegir objetivos. Resumiendo, no miremos el precio como principal motivo a la hora de escoger. Primero piensa que tipo de fotografía queremos hacer, con qué frecuencia la vamos a utilizar y ya por último, revisa tu cartera para elegir entre el gran surtido de marcas y modelos que hay en el mercado.
Espero haberos podido ayudar a aclarar vuestras dudas, en próximas noticias hablaré de modelos concretos para cada uno de los tipos que hemos mencionado en este artículo.
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